El tsunami MIFID impulsa una nueva profesión: EAFI

Emilio Andreu
Subdirector de la Red de Asesores Financieros Independientes de Inversis Banco



El tsunami MIFID impulsa una nueva profesión: EAFI
Después de un desastre natural, llega la reconstrucción. Como un Tsunami, la directiva comunitaria sobre Mercados de Instrumentos Financieros, conocida por sus siglas en inglés como MiFID (Markets in Financial Instruments Directive), ha desembarcado con fuerza en el mercado con el objetivo de regular y armonizar los servicios financieros en los 27 estados miembros de la Unión Europea.

Los objetivos principales que se pretenden alcanzar son:
a) Armonizar un mercado único de servicios financieros.
b) Actualizar la normativa y acomodarla al funcionamiento más seguro de los mercados financieros.
c) Proteger al inversor.


De esta manera, el nuevo marco de juego que establece MIFID permite al regulador autorizar la operativa de empresas de servicios de inversión, así como su “pasaporte”, para que ejerza fuera de sus fronteras. Además, obliga a las compañías a clasificar a sus clientes y su idoneidad, dota de transparencia a la operativa de las órdenes de clientes, mejora la ejecución, etc…


En este nuevo contexto, la Ley del Mercado de Valores (Real Decreto 217/2008) y, en particular, la Circular 10/2008 de 30 de diciembre de la CNMV sobre Empresas de Asesoramiento Financiero, definen el nuevo estatuto en el que se desenvolverán las ya creadas Empresas de Asesoramiento Financiero o EAFI.
Las EAFI son empresas de servicios de inversión (personas físicas o jurídicas), dedicadas exclusivamente al asesoramiento en materia de inversiones. En definitiva, profesionales de las finanzas.

Al igual que a nadie le extraña ir a un médico y que éste cobre una retribución por su consulta, la EAFI puede cobrar a un cliente por realizar recomendaciones independientes y personalizadas sobre la salud financiera del mismo.

¿Chocante? Comparémonos con nuestros vecinos europeos, donde el asesoramiento independiente está más maduro y mucho más rodado. En Reino Unido, por ejemplo, el 70% del producto financiero es distribuido por independientes, en Suiza representa el 50% y en países con modelos más cercanos al nuestro, como Francia o Alemania, significa el 8% y 15%, respectivamente.

¿Y España? Un 4%. Es decir, sólo para acercarnos a los modelos más próximos deberíamos duplicar esta cifra. Recuerden, MIFID nos ha equiparado a todos con las mismas reglas de juego, por lo que en medio plazo deberíamos igualarnos o, al menos, armonizarnos.

¿Es fácil convertirse en médico? Como habrán podido deducir, no se puede dejar la salud financiera de los ahorradores en manos de cualquiera. El nuevo marco regulador tiende a profesionalizar el sector del asesoramiento y a expulsar en el corto plazo a aquellos que no se dediquen a ello como actividad principal.

Las EAFI están sometidas al control y supervisión de la CNMV, que autoriza su inicio de actividad, registro y licencia de uso. Durante el resto de su vida profesional deberá cumplir una serie de requisitos organizativos, de solvencia, experiencia profesional, medios técnicos y humanos, obligaciones de información, políticas y procedimientos, evitar el conflicto de interés, prevenir el blanqueo de capitales, cuidar la operativa de clientes… y, en definitiva, practicar una total “transparencia” en la relación con el cliente, tal y como establece la MIFID.

Todas aquellas entidades dedicadas al asesoramiento financiero no amparadas en una entidad financiera que decidan no someterse a esta disciplina, pasarán a ser consideradas chiringuitos financieros.
En este nuevo contexto de reconstrucción que nos deja el Tsunami MIFID, no estaba prevista la profunda crisis financiera que nos está tocando vivir. Los balances de las entidades financieras, y en particular de las bancas privadas, seriamente dañadas, han optado por aligerar sus costes fijos/salariales poniendo en el mercado a gran número de excelentes profesionales que han encontrado en la EAFI la “franquicia” que buscaban.

Hemos dejado de sorprendernos con las noticias de prensa en las que grandes y prestigiosas firmas de Banca Privada anuncian una reducción eliminan sus estructuras.
Los profesionales que salen de dichas entidades tienen difícil recolocarse en un sector en crisis que conocen y dominan.
Este grupo de profesionales con espíritu emprendedor se están convirtiendo en el caldo de cultivo adecuado para dar un impulso en nuestro entorno al tan necesario asesoramiento independiente.
En un país donde aproximadamente existen 200.000 empleados de banca y 100.000 agentes financieros dedicados al asesoramiento, el número de EAFI presentadas es todavía muy bajo, pero no me cabe la menor duda que de la mano del regulador CNMV, a medida que vayamos ganando experiencia, facilitará el acceso, engrandecerá el servicio de asesoramiento y proliferará esta nueva profesión: Asesor Financiero Independiente.